fue denunciado ante la Fiscalía por presunta instigación pública, asociación ilícita y terrorismo.
La acusación, presentada el 6 de octubre por el exasambleísta Ramiro Rivera, sostiene que el llamado de Vargas a “tomarse #Quito” durante el paro nacional constituye una incitación a la violencia contra la capital y las instituciones del Estado.