junto a una comitiva de alto nivel de autoridades nacionales y de organismos internacionales, lideró el despliegue de un convoy humanitario que trasladaba alimentos, productos de primera necesidad y combustible a la población afectada por las protestas en Imbabura. Esta caravana humanitaria fue objeto de ataques criminales ejecutados por grupos violentos infiltrados.
El convoy contó con el acompañamiento de los ministros del Interior, Defensa y Gobierno: Giancarlo Loffredo, John Reimberg y Zaida Rovira, respectivamente; así como del nuncio apostólico, Andrés Carrascosa; la embajadora de la Unión Europea, Jekaterina Doródnova; la coordinadora residente de la ONU en Ecuador, Laura Melo; y el embajador de Italia, Giovanni Davoli.
Precisamente, el embajador de Italia comentó que el traslado, de 120 kilómetros, fue complicado y tomó alrededor de seis horas y media debido a los bloqueos. “Es muy preocupante. Hay mucho maltrato, hay mucho vandalismo y pensamos en todas las personas sencillas que sufren por eso; porque no pueden trabajar y llevar sus negocios adelante. Como embajadores pensamos que las protestas son legítimas, pero tiene que ser en el marco de la ley y sin violencia”.